Cada vez me doy más cuenta de la importancia del yoga y la meditación durante el embarazo y la herramienta tan importante que es. Esto lo he visto en mi propia experiencia, en las mujeres que acompaño y en las personas del mundo del embarazo que me rodean que me cuentan experiencias relacionadas. 

Antes de quedarme embarazada ya impartía clases de yoga a mujeres gestantes y siempre, tanto en las formaciones recibidas como en los libros e información, escuchaba de la importancia del yoga durante el embarazo. Como profe de yoga, pensaba en el bienestar, salud y equilibrio que el yoga aporta estando o no embarazada pero sabía que había más en el caso de la gestación. Me llamaba mucho la atención el momento del parto y ví muchos documentales y leí muchos libros de pelvis, partos y posturas para parir. Curiosamente todas las posturas que se consideraban beneficiosas para parir en esos libros, eran posturas de yoga (nada que ver con la posición de litotomía que solo es beneficiosa para el personal sanitario del hospital que va a atender el parto, para que vean bien vaya!). Aclaro que en los libros no se hacía referencia a las posturas como si fuesen de yoga pero el que caso es que lo eran.  

La movilidad y flexibilidad de la pelvis, tener el suelo pélvico tónico y flexible a la vez, una espalda sana, fuerte y flexible, musculatura flexible pero tónica, la mente clara y fuerte,  son algunas de las cosas más importantes para el parto. Y todo esto se trabaja a través del yoga y la meditación. Porque además del físico, en cada asana trabajas tu mente y tu resistencia. Y con la meditación preparas también tu mente.

¿Sabes que el parto es como una maratón? Es una carrera larga y muy intensa para la que te preparas. No te preparas para una maratón corriendo una maratón cada día pero te preparas trabajando la fuerza, la resistencia y también la mente para no sucumbir en los momentos de debilidad, que los habrá y en los contratiempos que puedan aparecer. 

Y así como no puedes llegar a una maratón sin haber corrido unos kilómetros cada día, tampoco debes llegar al parto sin haber ejercitado y estirado tus músculos, tu suelo pévico y tu mente a diario. Esto es como todo, cuanto mejor te prepares, mejores resultados podrás obtener. 

La gestación es la clave para el parto. Tenemos 9 meses para prepararnos física y emocionalmente para que el parto evolucione de manera natural. 9 meses, son 40 semanas que son 280 días, es decir 280 oportunidades para prepararnos. Si hemos preparado bien el cuerpo y la mente, cuando llegue el momento del parto será un «seguir caminando» de un camino que ya habíamos empezado. No nos pueden entrar las prisas el último mes del embarazo porque el bebé está encajado o está de nalgas o porque me veo el parto encima, es algo que debemos preparar desde el principio. 

Algo que no favorece nada que el bebé se coloque es el sedentarismo y la falta de movimiento corporal y sobre todo la inmovilidad de la pelvis. Así como tampoco favorece el parto, la posición de litotomía y la falta de movimiento, por eso cada vez hay más mujeres que deciden parir en casa o buscar hospitales que las dejen parir en movimiento. Y por eso cada vez hay más mujeres que buscan el yoga durante el embarazo porque las matronas saben de sus beneficios y lo recomiendan.

Y esto es así y no es de otra forma porque cuando practicas yoga vas incorporando información a tu cuerpo y a tu subconsciente. Toda esa información en forma de asanas de yoga se va quedando y vas haciendo conexiones neuronales durante «esos 280 días» antes del parto y el día del parto no tienes que acordarte de «qué postura debes hacer en el preparto, ni que respiración es mejor en la dilatación o en el expulsivo», lo que debes hacer es soltar y confiar en ti misma y en tu intuición y hacer caso a esa intuición e ir adoptando posturas para ir acompañando a tu bebé a nacer. El parto es como una danza en la que a través de los movimientos el bebé va descendiendo

El yoga trabaja regulando el Sistema Nervioso Autónomo (S.N.A) y vaya que casualidad que el parto está dirigido por el S.N.A, como todo acontecimiento involuntario y esto quiere decir que sabes hacerlo y que tu cuerpo está preparado para ello solo que debes ejercitarte para favorecerlo. Es como respirar, también involuntario, todas y todos sabemos respirar pero hay cosas que favorecen la respiración y otras que pueden perjudicarla. 

Así pues, ya sabes, si estás embarazada, tienes una meta para la que te tienes que preparar. Busca una profe de yoga que te genere confianza y con la que conectes y no lo pienses más que el tiempo pasa volando.

Probablemente vas a parir pocas veces en tu vida, quizás solo una, pues prepárate para que sea una buena experiencia. Infórmate mucho sobre el parto respetado, los hospitales que lo practican y te dejan moverte libremente, no intervienen o solo cuando es estrictamente necesario. Te aconsejo que te informes bien, hoy en día hay muchas webs y sitios de yoga con mucha información, hay matronas que acompañan partos en casa o la dilatación y todas ellas aconsejan yoga durante el embarazo. 

Si tienes dudas puedes dejarlas en comentarios o escribirme por privado. 

 

 

 

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