En este post os quiero hablar de las posturas básicas, las que se utilizan en las clases de yoga siempre y de cómo podemos adaptarlas estando embarazadas para estar cómodas y no tensar la musculatura ni cargar innecesariamente zonas que ahora debemos cuidar un poquito más.

La mujer embarazada tiene un nuevo cuerpo que además va cambiando a pasos importantes, por lo tanto no le sirven las mismas posturas que utilizaba en su vida cotidiana o en el yoga, si ya era practicante. 


En cualquiera de las posturas sedentes, también sobre una silla, es importante que la base de apoyo sean los isquiones y no el sacro. Veamos las más utilizadas. 

Sidhasana:

Una de las posturas más utilizadas en la práctica de yoga. Busca que la parte baja del cuerpo junto con pelvis y piernas confieran un apoyo y estabilidad al resto del cuerpo.


• Recomendable utilizar un cojín o manta doblada debajo de la pelvis para asegurar una columna erguida y un apoyo sobre isquiones y no sobre sacro.

Cojines debajo de las rodillas si no quedan apoyadas, para no crear tensión en la musculatura interna de las piernas, sino relajar la tensión y además aportar mayor estabilidad a la postura.

Si hay problemas de circulación, se puede optar por sukhasana con tibias cruzadas y en paralelo o también  badha khonasana  o postura de mariposa. 

Desde estas posturas podemos practicar círculos sufíes, flexiones de columna, torsiones de columna, inclinaciones laterales, elevación de brazos y un largo etcétera. Es la postura que se utiliza en las meditaciones y pranayamas.

Badha khonasana o postura de mariposa:

Favorece la flexibilidad en la ingle y la parte interna de los muslos. Se recomienda como alternativa a Sidhasana cuando ésta sea incómoda o se produzcan hormigueos en las piernas.
• Coloca un cojín bajo las nalgas y junta las plantas de los pies a una distancia del cuerpo que te resulte cómoda.

• Coloca cojines debajo de las rodillas con el fin de estabilizar la postura y evitar tensión en muslos y pelvis.

Desde Badha Khonasana podemos  permanecer en quietud o trabajar inclinaciones delante y detrás, alargando la columna y abriendo la pelvis, movimientos con los brazos, círculos sufíes y el resto de posturas que podríamos hacer en Sidhasana. También pranayamas, mudras y meditaciones.

Vajrasana o postura de diamante:

Sentada de rodillas sobre tus talones con cojines debajo de empeines, debajo de las nalgas o incluso con cojines entre las piernas (como a caballo) conforme necesites para estar cómoda y sin tensiones.

En Vajrasana podemos realizar flexiones de columna, rotaciones de columna, elevaciones de tronco, movimientos de brazos, pranayamas, mudras y meditaciones.

Dandasana adaptada:

Postura sentada con piernas estiradas al frente y con las piernas abiertas según comodidad. Colocando un cojín debajo de las nalgas para mantener la columna erguida.

Éstas son posturas que se practican seguramente en todas las clases de yoga, algunas de ellas para quedarte unos minutos, por ello es necesario saberlas abordar cómodamente y sin tensiones. Utilizar material como bolsters, bloques, cojines o mantas para ayudarte a estar estable en una postura no quiere decir que tu postura no sea buena, esa postura es la portura perfecta para ti en ese momento.  

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